Neko

martes, 4 de febrero de 2014

De regreso al blog

 
     Siempre quise volver aquí… muchas veces, pero pasaron tantos años…tantos. Debo decir que seguiré siendo yo, pero la verdad hoy en día soy una persona completamente distinta. Tanto te puede cambiar un año… en realidad no, es más bien lo que sucede en ese año. Hay gente que crece y crece y sigue igual. Depende de lo que suceda en tu vida. Y como mi vida siempre fue un torbellino de sucesos (casi siempre negativos) yo vivía cambiando. Pero, analizándolo bien, desde mi perspectiva de ahora, en general seguía siendo la misma adolescente depresiva llena de complejos, traumas y amores tormentosos. Yo misma también los hacía tormentosos… pero en aquel tiempo sólo podía echarle la culpa a ellos. Ahora comprendo que yo era muy insana. No es que haya dejado de serlo por completo, pues yo creo que todo aquel que estuvo en “el lado oscuro de la fuerza” siempre guardará algo de ahí en su alma, pero ciertamente soy una persona cien veces más sana y madura que en esos años. Alcanzo para persona normal, gracias a Dios… gracias a la vida, que yo misma me armé.

Dicen que todo pasa por algo, así que a pesar de que todo fue un desastre( y en cierta manera lo sigue siendo xD) Todas las estupideces y errores que cometí me llevaron (por fin xD) a buen camino, o por lo menos al camino de la madurez xD Soy madre. Madre de dos pequeños muy seguidos. Eso ya es sinónimo de desastre… WTF! Vane madre, ni yo misma me lo creía la primera vez que supe que estaba embarazada, la segunda ya me creía el cuento pero moría de miedo por pensar cómo cresta lo haría… y lo hago. No a toda raja tampoco, pero salvo. Puta que cuesta ser madre… y de dos aún más! Pero gracias a ello por fin pude crecer y superar muchas cosas, ya era hora de hacerlo. De no ser por mis hijos, quién sabe cómo mierda estaría ahora. Tal vez igual que antes…tal vez peor. Mis hijos han sido el mejor regalo que me dio la vida. Me dieron madurez, paciencia, esfuerzo, superación, energía, alegría, amor, deseos de seguir con la vida, de tener una vida decente como una persona normal. Y creo que esto último es lo que más me hizo cambiar. Y yo odiaba a la “gente normal” pues siempre me sentí “bicho raro” y diferente al resto. Aún lo soy, pero ciertamente la madurez y la calma de esa “gente normal” es impagable. No quiero volver a vivir una vida depresiva y ridícula, vacía…desperdiciada. Si hay algo que me enseñaron mis hijos es a apreciar la vida.

Hoy en día aprecio la vida como nunca antes. Mi tiempo propio, el cual siempre fue completamente mío para hacer de él cualquier mierda y arruinarme la existencia se me fue arrebatado de un golpe…. Y cagué. Es como cuando estás en la cárcel: Una vez que te privan de la libertad la valoras. Y eso hago ahora. Hoy en día tengo tan poco tiempo para actividades tan cotidianas como dormir, comer y hasta asearse, que cada segundo libre deseo aprovecharlo al máximo, por muy agotada que esté. Ese tiempo para actividades cotidianas de las cuales antes me privaba por el simple hecho de estar hundida en la mierda de mi psiquis. Ahora cuánto desearía tener el tiempo para un baño tibio, para comer tranquila, para dormir muchas horas seguidas sin interrupción…antes lo tenía y sólo sabía desperdiciarlo. Pero ya no más, soy una persona nueva, gracias a la vida que tengo por fin pude superar esa maldita enfermedad llamada depresión y valorar la vida. Y quiero disfrutarla al máximo, aunque cueste. Eso sí, muchas veces temo volver a caer en las redes de aquel mal. Yo pasé de tener absolutamente ninguna responsabilidad en una vida muy vacía a tener sobre mí un peso enorme que aún no se cómo llevo. A veces siento que voy a colapsar, que no soportaré más, que voy a explotar, como toda la gente en esta casa. Siento que de ser la niña más indefensa, torpe y hundida pasé a ser el pilar más fuerte y resistente, el único que tiene que seguir adelante, sino todo se va a la cresta. El resto ya está colapsado, yo no puedo ceder también. Los niños son indefensos y no tienen la culpa de haber nacido acá y en estas condiciones. Hace tanto tiempo que necesitaba escribir, ya ni diarios escribo, pero necesitaba escribir…. Desahogarme en letras, describiendo qué me sucede, algo que sea, sino voy a volverme loca. Muy humanista soy como me dice mi pololo (a estas alturas vendría siendo novio, aunque no nos pretendamos casar aún) Las letras son parte de mi terapia. Por fin volví a escribir. Quién sabe cuándo actualizaré, pero de lo que sé muy bien es que seguiré escribiendo sobre mi vida… sobre mi mundo. Uno que cambió demasiado y a veces parece ser otro, pero que en una parte de él aún se encuentran lugares similares a los de ayer. “The world of Miss Torche”.